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Las hojas de los árboles caían en el césped olvidado de Frank Iero, quien las miraba por la ventana de su habitación. La mala yerba brotaba en las esquinas del jardín y de su vida desde que el encapuchado apareció.
La piscina estaba llena de hojas y gusanos de tierra, los flotadores de sus hijas desinflados y llenos de barro, las sillas de verano se lucían llenas de polvo.
Y Gerard.
Gerard seguía en su mente, Gerard estaba presente.
Su Gerard lo miraba y le pedía ayuda.
Dios mío ¿Donde estas?
- Este hijo de puta no se va a escapar ¿escuchaste Frank? ¡No se va escapar! Por que si lo hace… oh tu la vas a pagar muy caro
Cerró los ojos y lo vio.
Estaba recogiendo las hojas caídas del jardín, mientras Frank de la misma ventana lo observaba como el primer día que se mudo a casa. Una lágrima cayó en su mejilla, mientras una mano que no era suya, pasó por su cabello y lo acomodo detrás de su oreja mutilada, unos labios se posaron en ella y la besaron, bajando por su cuello, sus hombros, su espalda, la parte baja de su espalda. Frank seguía mirando el jardín, seguía mirando a Gerard recoger las hojas caídas.
Gerard, ¿Dónde estas? Repetía en su mente
¿Por qué no me respondes?
La lágrima rodó por su mejilla hasta su mentón. La secó de inmediato, mientras otra se deslizaba por el borde de su ojo.
¿Seguirá vivo? Se preguntó
Frank se estremeció.
Sus ojos aguados pedían brotar mas lagrimas, pero las retuvo.
Los labios volvieron ha subir por su espalda y se quedaron prendados de su cuello.
- Separa un poco las piernas – le dijo al oído
Frank obedeció.
Y lo sintió entrar.
Lo sintió moverse.
Lo escuchó gemir.
Las hojas seguían cayendo, mientras sus dedos se movían en su I Phone que permanecía escondida en su mano.
Para: inspectorlupo@theumbrellaacademy.com
De: diablorojo666@skeletoncrew.com
Asunto: Las hojas del jardín
Caen y tu no estas para recogerlas.
Pero yo te veo aquí, te veo recogiéndolas.
Te extraño demasiado…
F.
- Oh Dios… me encantas
Gerard lo saludaba desde el jardín, sus labios se movían le decían algo, le enviaban un beso, Michael Pedicone seguía cogiendoselo y el solo pensaba en Gerard, su Gerard.
Tengo que hablar con Lindsey, es la única manera, se dijo.
Necesitaba que le muestre el e-mail. Sabía que Denver no lo había enviado como dijo la policía. Había sido el mismo Gerard.
Por un momento también pensó obligar a Mikey Way a rebelarle el paradero de su hermano, pero algo en su cabeza le decía. ¿Y si el no es el encapuchado? Frank pensó que era absurdo, estaba seguro que era el a pesar de que quiso culpar al chico Denver, pero… Si era cierto que Denver era el encapuchado, quizás Gerard… Dios quizás Gerard esta escondido en alguna parte, con frío, hambre, desesperado de no poder salir de ahí. Frank sintió que se iba a desvanecer.
- Ven vamos a la cama
Caminó con Pedicone en sus entrañas y deslizo el teléfono suavemente en el suelo, aprovechando una distracción de su amante. A Michael, no le gustaba que mencione a Gerard. No le haría gracia saber que le escribe correos mientras esta cogiendoselo. Frank cerró los ojos mientras este lo acomodaba en la cama.
- Me vuelves loco – le dijo en la oreja mutilada
Cinco minutos después, Shredicone al fin terminó.
Tres segundos después, Frank fingió haber terminado y comenzó a vestirse.
Tenia que ver ese e-mail.
Rastrearlo.
Necesitaba saber de Gerard.
- ¿A dónde vas?
- A ver a mis hijas… quede en llevarlas de compras
- Bueno… ¿vienes ha cenar?
- No creo… comeré algo con ellas supongo – dijo levantando su I Phone del suelo
Le dio un corto beso en los labios y salió de la habitación. Pedicone lo siguió hasta que Iero subió a la camioneta.
- Llamaré a los chicos para que te acompañen, deben estar en el gimnasio – dijo haciendo referencia a la seguridad de Iero
- OH demonios… estoy apurado, no tardaré
- No dices que no vendrás a cenar
- Necesito ir solo
- ¿No iras por las niñas, verdad? – dijo Pedicone sujetando la puerta de la camioneta
- Michael ¿por que demonios tienes que preguntar tantas cosas?
- Por que se que me estas mintiendo… Frank, te han atacado 4 veces y no quiero que te pase nada malo
- No me pasará nada – dijo sin creérselo – tan solo quiero ir solo
- Yo te acompaño
- No, maldición
- Entonces ve con ellos – dijo mirando al gimnasio de la casa donde estaba su seguridad
- Maldita sea Pedicone no me trates como a un niño
Michael sujeto el rostro de Iero con ambas manos, besó sus labios violentamente. Frank sintió que se los había partido.
- no me juegues sucio, no quiero saber que estas viéndote con alguien más ¿me entiendes? No soy ningún idiota – dijo Shredicone mientras Frank tocaba sus labios, estaban sangrando
- estoy… - toco sus labios – maldición ¿Quieres que te diga a donde voy? – dijo mientras sus ojos se aguaron
- Si, te lo exijo – dijo furioso
- A casa de Lindsay
- ¿Way?
- Quiero ver el e-mail
- Demonios Frank, ¿Es que no lo entiendes? ¡Gerard esta muerto!
- Lo sé, no sé, envío un correo
- Fue el loco de mierda ese del fan, por Dios Frank no seas ingenuo
- ¿Y si de verdad esta secuestrado?
- Frank, yo estuve presente en el entierro de Gerard
- El ataúd estuvo cerrado
- ¡Por que su cuerpo estaba echo pedazos!... entiéndelo
- Necesito… - Frank comenzó a llorar – tengo que comprobarlo, solo quiero que me lo enseñe
- ¿Piensas que de verdad lo haría? Lindsay te odia
- No me odia, ella solo…
- Te tirabas a su marido, que piensas ¿Qué te recibirá con los brazos abiertos y una caja de galletas suizas?
- No, pero… llevaré a las niñas para que jueguen con Bandit
- ¿Aun lo amas, no es cierto?
- Michael, por favor…
- Haz lo que quieras Frank – dijo mirándolo, los ojos de Pedicone brillaban por las lagrimas que se asomaban – después no vengas mutilado a mi cama otra vez – dijo caminando hacia la casa
Frank cerró la puerta de la camioneta y salió en dirección a casa de su ex esposa. Se sentía mal por haber tratado así a Shredicone, pero eso tenia que hacerlo solo. La seguridad siempre estaba contándole todo a el y no quería eso… Además, confiaba con que Mikey no este ahí rodando la casa de su sobrina, oh maldición es su sobrina, no, no Mike no irá, me dijo que el encapuchado había muerto, quizás por que… por que le doy pena o por que ya no va hacerme mas daño, aunque no lo creía. Por un momento se arrepintió de haber ido solo, pero la necesidad de ver el correo de Gerard fue más fuerte y aceleró. Iero sabia que Lindsay jamás le negaría le entrada a Lily y Cherry, además iban a ver a Bandit, sabia que la niña estaba en casa, lo sabia. Bandit no salía nunca.
- ¿A dónde iremos primero? – preguntó Cherry
- Yo muero de hambre, ¿podemos ir por una pizza papá? – dijo Lily
- Todo el día piensas en comer gorda, primer vamos a ir a comprar vestidos
- No soy gorda, papa dile que no soy gorda
- Si eres gorda, eres una pelota
- ¡Basta las dos! Iremos a casa de Bandit Lee
- ¡Que! – dijeron amabas
- Lo que escucharon, hace tiempo no la visitan y necesita de ustedes sus amigas
- Esa no es amiga mía, ni de la pelota de mi hermana – dijo Cherry riéndose
- Papa mírala – acuso Lily a su hermana
- De acuerdo si es mi amiga, pero Lily si es una pelota
- Cherry basta, iremos y se portaran bien
- Papi, Bandit esta loca – dijo Lily
- Lily por Dios…
- La pelota tiene razón, Bandit esta loca papá, no habla nunca y siempre esta dibujando porquerías
- Si papi, dibuja cosas feas, con sangre, muerte
- Además mamá no quiere que la veamos desde ese día que tuviste el accidente y Bandit estaba en el closet
- Jajaja suena gay – dijo Lily
- Cállate pelota, Bandit no dio ninguna explicación de que hacia ahí y le dijo a mi mama que no le cuente a la suya que ahí la encontramos, prácticamente la obligo
- Si papi, esta loca y es malcriada
- Chicas, necesito hablar con Lindsay y sin ustedes no me dejara entrar ¿entienden?
- Genial, somos carnada – dijo Cherry
- Algo así… lo siento nenas, Cherry prometo comprarte un vestido precioso y a ti mi amor tu pizza
- Yo acepto, pero no demores papito por que tengo mucha hambre
- Pelota – dijo Cherry cruzando los brazos.
Cuando llegaron a casa de Lindsay, Frank pensó que se había equivocado de camino. Tal como su propia casa, la casa de Lindsay estaba desmejorada, con el jardín abandonado lleno de mala yerba, hojas caídas por todas partes, flores marchitas y restos de pintura en el camino de entrada.
- Hola soy Cherry, vengo a ver a Bandit – dijo por el intercomunicador
- Cherry Boom, pasa – contesto Lindsay
Frank entro con el auto y lo estaciono, adentro las cosas estaban peor. Había pinturas y lienzos rotos en toda la cochera.
- Esta familia no sabe que es limpieza – dijo Cherry
- Papito ¿no tardas, verdad? – insistió Lily
- No mi amor, diviértanse con Bandit
- Si claro, quizás si asesinamos a alguien podamos divertirla – dijo riéndose Cherry
- Cherry compórtate por favor – dijo Frank
Entraron a la sala y un montón de ropa sucia amontonada en el suelo los recibió. En el sofá estaba sentada Bandit Lee Way dibujando con crayolas de colores sobre hojas Bond. Tenía el cabello encima de la cara. Lily se asustó y presiono la mano de su padre.
- Papi te dije que estaba loca – dijo Lily
- Bandit… ¿podrías llamar a tu mamá? – pregunto Frank
Bandit levanto el rostro y poso sus ojos en Frank, luego en Lily y finalmente en Cherry a quien le sonrió.
- Le dije a Frank que si quería divertirte, debíamos asesinar ha alguien – dijo Cherry acercándose a ella.
Bandit no se movió pero la siguió con la mirada. Cherry acercó sus manos y le quito el cabello de encima del rostro y le acarició la mejilla. Frank no sabía que demonios estaba pasando. ¿Por qué su niñita veía así a la hija de Gerard? Frank tuvo un dejavu y se vio quitándole el cabello del rostro de Gerard. Dios no puede ser.
Frank dio un paso y volvió a hablar.
- Bandit, ¿podrías llamar ha Lindsay?
Bandit levanto el brazo y señaló las escaleras sin quitarle la mirada a Cherry.
- ¿Qué dibujas? – le preguntó Cherry y Bandit le acercó una hoja bond – valla si que le dieron duro a este tío – dijo riéndose
- ¿Qué es Cherry?
Lily se acerco a su hermana y vio el dibujo. Era un hombre lleno de golpes sobre un charco de sangre. Emitió un grito y corrió tras su papá, quien estaba yendo a las escaleras en busca de Lindsay.
- Papi no quiero quedarme con ella
- Pelota miedosa – dijo Cherry y comenzó a reír con Bandit
- ¿Frank?
Lindsay Way bajaba por las escaleras con una taza de café en la mano y en la otra su celular.
- ¿Qué demonios haces aquí? – le preguntó Lindsay a Frank
- Vino a traer a mis amigas – dijo Bandit hablando por primera vez
- Hola ¿Cómo estas? – preguntó Frank mirando su abultado vientre
- Estoy embarazada y viuda ¿y tu?
- Estoy sin la mitad de una oreja, tengo el estomago cortado, golpes, cicatrices en todo el cuerpo y – se acercó a su oído – me violaron dos veces
- Si que estamos de suerte
Bandit levanto las hojas del sofá para que su madre se siente. Cherry la miró y Bandit sonrió con ella.
- Vamos a tu cuarto – preguntó Cherry y Frank sintió que había vivido la escena de su hija con Bandit antes, pero era de Gerard con el
- Vamos – dijo Bandit
Lily se quedo estática mirando a su hermana irse de la mano con Bandit y a la vez a su padre nervioso con Lindsay. ¿Dónde me meto? Pensó.
- ¿No iras con ellas? – preguntó Lindsay como botándola
- Si… pero papito no vas a demorar ¿verdad?
- No mi amor
- Cualquier cosa gritas – dijo Lindsay mientras Lily caminaba subía las escaleras detrás de su hermana – tu hija esta muy gorda
Frank tuvo ganas de pelear con Lindsay pero se aguantó, primero leía el correo de Gerard, luego la mandaba a la mierda. Lily no tenia la culpa de tener su misma enfermedad. Las enzimas la hacían engordar.
- Lindsay quisiera saber si me podrías mostrar el e-mail de Gerard
- ¿Cómo?
- El e-mail de Gerard, ese que te envío
- No fue Gerard, fue el mismo loco que casi te mata, el fanático ese
- Eso dicen pero… no lo creo
- Yo tampoco quise creerlo pero la policía me hizo recordar que reconocí el cuerpo de Gerard
- ¿De verdad era él?
- Llevaba su ropa, era su camioneta, encontraron el anillo de matrimonio – dijo mirando el suyo – además su sangre estaba regada por todas partes y había un mechón de su cabello atrapado en el auto
Frank se echó a llorar. Dios mío no podía ser cierto. Gerard estaba vivo, algo dentro de él se lo decía.
- Lynz… por favor, solo quiero verlo - suplicó
- No sacas nada con eso
- Lo sé, pero quiero… necesito leerlo, la eh pasado muy mal ¿sabes?
- Acabas de decirme que te violaron, asumí que eso te gusto
- No te hagas la graciosa – dijo secando sus lagrimas
- En fin – dijo jugando con su celular
- ¿vas a mostrármelo?
- No quiero ver a tus hijas aquí
- ¿Qué?
- Cherry y Bandit, no sé, me da cosa como se miran
- Son niñas, mi hija tiene 11 años
- Lo se, a esa edad yo deje de ser virgen
- Cherry es una bebe
- Como sea, no la quiero cerca de mi hija, ni a ella ni a la gordita de Lily
- No seas injusta con las niñas, son amigas, no tienen nada que ver con los problemas que tu y yo hallamos tenido
- Tu para mi no eres un problema – dijo a la defensiva
- Me alegra, entonces ¿me lo muestras? – Lindsay acercó su celular a Frank
- Todo tuyo
Para: whiteviolin@gmail.com
De: partypoison@gmail.com
Asunto: Z por favor ábrelo
Z,
Cielo se que esto es muy difícil de creer, pero debes hacerlo, estoy vivo Lindsay, me tienen secuestrado. Ahora te escribo en la netbook del vigilante, ha salido y olvido esposarme, no soporto estar encerrado, ayúdame Z, llama a la policía, estoy en un sótano pero no sé donde, tengo mucho dolor me han masacrado.
Cuida a Lady B y al bebé
Las amo
G.
- El hijo de puta de Denver me hizo llorar con ese correo, felizmente esta bien muerto
- Pero Lindsay ese no es el correo de Gerard
- Claro que lo es enano, es el correo privado que solo nosotros y Bandit conocíamos
- ¿es en serio?
- Lo es, aun no se como ese miserable lo obtuvo.
Frank leyó el correo una, dos, tres, cuatro, cinco veces. Su corazón comenzó a latir con fuerza.
Era Gerard, lo sabia.
Era él.
- ¿Le respondiste?
- ¿para que? Ya te dije que era ese infeliz
- ¿puedes reenviármelo?
- ¿a que quieres llegar?
- Lindsay, Gerard esta vivo, lo sé
- Estas loco
- El que me ataco, el encapuchado, me dijo que Gerard estaba vivo
- ¿Qué? – dijo abriendo los ojos- ¿se lo dijiste a la policía?
- Si, pero no me hicieron caso, creen que estoy loco
- Dios mío… pero… mi Gerard…
- Si el encapuchado era Denver, Gerard… Dios sabe que es de Gerard, tenemos que encontrarlo
- Pero…
- Mikey… el, no sé, es tan… Dios es un sádico, no quiero entrar en detalles pero pienso que el puede ser el encapuchado
- Estas chiflado, ¿piensas que su hermano planeo secuestrar a Gerard?
- No lo sé, dijo que estaba enamorado de mí y…
- Mikey es un loco, pero es un loco sano, el jamás te haría eso aunque lo merezcas
- Maldición Lindsay entonces…
- Entonces, si la policía no quiere ayudar, tenemos que… Dios suena chiflado pero… tenemos que buscar a Gerard – dijo tocando su vientre
Un gritó vino de las escaleras, Lily Iero rodó por ellas y cayó en la sala manchada de su propia sangre. Bandit Lee Way y Cherry Iero observaban la escena de pie en la segunda planta, Cherry estaba horrorizada. Bandit sonreía, sonría al ver la desesperación de Frank Iero quien estaba sobre su hija intentando hacerla reaccionar.