domingo, 11 de septiembre de 2011

Capitulo XV

15




Los labios le temblaban
¿Lo haría?
Solo debía besarlo, sabía que con un beso… las cosas podrían cambiar, podría quedarse, podría besarlo y sostener sus manos, podría tenerlo un tiempo más a su lado.
Se acerco despacio a él, rozo suavemente sus dedos sobre su rostro
¿Gerard?
Frank volteo, ella estaba ahí, parada en el umbral de la puerta del camerino.
Michael Pedicone había hablado, le había contado todo a ella.
Tengo que irme, le dijo Gerard bajando la cabeza, Frank sintió que su corazón se estaba comenzando a desmenuzar.
Sus labios no dejaban de temblar, sus manos sudaban, sus ojos se aguaban.
No te vallas, no me dejes.
Gerard recogía sus cosas, las guardaba en una mochila.
Ella tenía a su hija en brazos y unos lentes negros puestos, estaba impaciente, enojada, mascaba un chicle, hacia ruido con él.
Por favor, quédate, le suplico una vez más
Gerard cerró su mochila, miro a Frank, le regalo una sonrisa triste.
Todo se había ido a la mierda.
Todo.
Se acerco, toco su mano, Gerard la dejo ahí un instante, un segundo, y una lagrima de este se deslizo por la mano de Frank.
Sonrió por última vez y se fue.


Frank intentaba escribir torpemente desde que Mikey se había ido de su casa. Escribía, borraba, re escribía, borraba, escribía una vez mas, editaba y volvió a borrar. No encontraba las palabras correctas, no sabia que demonios ponerle a Gerard. A el que nunca le fue difícil expresar sus sentimientos, que siempre escribió con el corazón en la mano, dejando la razón por ahí, olvidándola, ahora no podía escribir una de esas cartas orgánicas que tanto amaba Gerard.
Cada vez que escribía algo, era como si su mente le jugara una mala pasada, o quizás una buena, el ya no sabia que era. Venían imágenes a su cabeza, momentos guardados en su memoria que pensó en algún momento haber olvidado, pero no, ahí estaban desempolvándose y haciéndole recordar.
Si Gerard no se hubiera casado ¿todo seria distinto? Frank no lo sabia, no lo sabría nunca. Gerard había tomado una decisión cuando Frank se rehusaba a tomar una, y había pagado un precio muy alto por ello.
Si no hubiera sido tan tonto, si esa noche hubiera ido a tu tráiler, si esa noche no le hubiera hecho caso a James Dewees, pero por que se engañaba, James tenia un poder sobre el que el mismo Frank nunca llego a entender, pero eso… eso ahora no importaba, ahora quería escribirle a Gerard y no podía, no le salían las malditas palabras y temía que si demoraba mucho ese maldito loco podía matarlo antes de que lo lea.
Pero entonces ¿Qué podía hacer?

Necesitaba inspiración, necesitaba un empuje, una ayudadita, algo que le haga quitarse toda la mierda de encima que lo tenía bloqueado y hecho un papa sobre la cama con la laptop llena de lágrimas encima. Abrió su mesa de noche buscando algo, lo que sea, cualquier cosa. Había cajas con aspirinas y algunas pastillas rojas y azules, un llavero de perrito, un libro de Harry Potter. Se levanto de la cama y comenzó a abrir los cajones de su cómoda, boto ropa al piso buscando algo que no sabia que era. Abrió su closet e hizo lo mismo, hasta que se topo con una caja polvorienta escondida. La saco y creyó encontrar lo que tanto buscaba.
La voz de Gerard.
Los 8 discos de la banda con la que había compartido con Gerard estaban escondidos ahí, reviso todos los miro, los abrazo, beso, olio, creyendo obtener algo de Gerard sobre ellos. Eligio uno al azar, lo puso en su laptop, esa laptop vieja que se había comprado hacia años y aun mantenía lectora de cd, y dejo correr el disco.
El efecto fue inmediato. Pudo sentir una corriente extraña de esas que solo le hacían temblar el esqueleto y calentar otra cosa, cuando Gerard estaba cerca a él.
Su voz melódica, no gruesa, no fina, una combinación perfecta que se enlazaba con el sonido que emitían de las cuerdas de su guitarra acompañándola.


Para: partypoison@gmail.com
De: diablorojo666@skeletoncrew.com
Asunto: (no subject)


Una vez me gritaste que era una triste canción que no tenia nada que decir... esa vez pensé que solo estabas jodidamente enojado conmigo por que me había portado como un pobre imbécil. Pero ahora… pienso que tienes la jodida razón, es lo que soy una sola, pobre y triste canción sin una mierda que decir, un maldito cobarde que prefirió vivir a la sombra tuya que haber mandado a la mierda todo (todo lo que al final termino mandándome a la mierda a mi) y haberme quedado contigo sin importarme nada, absolutamente nada mas que tu amor.
Pero fui tan tonto, tan cobarde que mande todo a la mierda y ahora recién me doy cuenta que sigo en la misma mierda
Se me vinieron a la cabeza momentos del Honda Civic Tour, del final de esto, la mochila que empacaste, ella esperándote en la puerta, tu marchándote y yo callado, una vez mas callado con mi cara de imbécil susurrándote que te quedes cuando era algo que ya no podía pedir más.
Pedicone le había contado todo y yo diez años después luego de que te fuiste lo metí a mi casa como parte de una estúpida revancha de la que no me perdonare nunca.
Lo siento tanto Gerard, la eh cagado todos estos años, y no quiero seguir haciéndolo. Ya no. Sé que merezco todo lo que me ha pasado, ese loco debió molerme las piernas a mí, no a ti, debió golpearme más fuerte y haberme matado…
Si ya no quieres hablar conmigo créeme que te entenderé, ¿Cómo se me ocurre joderte con Lindsey? Es que no aprendo, jamás aprenderé, soy una bestia y voy a entender si no quieres saber más de mí. Perdóname Gerard, perdóname por todo, por todo…


Apretó enviar cuando la canción “Cáncer” se repetía en el disco.
Sus manos temblaban, frágiles como todo su cuerpo en sí. Por un momento sintió que se mareaba y cayó en la cama en un trance extraño, un sueño que empezó lleno de lágrimas, recordando lo que pudo ser, lo que no volverá y si vuelve quizás no sea de forma soñada.


G dice:
*Acabo de leer tu carta
Fue mi culpa, lo siento
No debí contarte lo de Lynz, era obvio que te pondrías histérico
¿Frank?
¿Por qué no contestas?
¿Te estas follando a Pedicone?
*G ha enviado un zumbido
Oye, contéstame
No debí decir lo de Pedicone, pero tampoco debiste recordarme a ese infeliz
¿Te encuentras bien? Mierda no tengo un maldito teléfono, no estoy ahí para verte, joder Frank contéstame no me hagas esto
No estoy enojado, olvida lo de Pedicone si ese imbécil no se pudrió en la cárcel fue parte por tu culpa
¡Ha Carajo! Olvida eso, no quiero pelear
¿Podrías responderme?
XØ dice:
*Hola, estaba… me quede dormido, ¿Sigues ahí?
G dice:
Pensé que te había pasado algo malo
XØ dice:
*No, me quede dormido, lo siento
G dice:
*Estoy paranoico desde que salió
XØ dice:
*¿El encapuchado?
G dice:
*Si


Frank volteo la cabeza, Pedicone apareció echado a su lado, estaba inmóvil con el ojo fijo en él. Acaricio su cabeza y vio su cráneo destrozado, la enorme cicatriz que venía de su cabeza, su ojo muerto y deforme, y parte de su cara. Se estremeció y sintió ganas de ir al baño.


G dice:
*¿Frank?
XØ dice:
*si
G dice:
¿Pasa algo?
XØ dice:
*No, solo… me dio un poco de miedo
G dice:
*Claro, supongo pero tienes a Pedicone para que te defiendas, en cambio Lindsey y los niños tienen a sus superhéroe secuestrado, pero bueno hice un acuerdo con él encapuchado como tu lo llamas
XØ dice:
*¿Qué tipo de acuerdo? ¿Cómo puedes hacer un acuerdo con un delincuente?
G dice:
*No quiero que vuelva a lastimarte, y menos que le haga algo a mi familia

Mi Familia.
Lindsey, otra vez.
Entendía lo de Bandit y el bebé, pero porque solo no decía “Mis hijos” porque tenía que decir MI FAMILIA, porque ella seguía estando ahí presente. Michael movió su ojo bueno y lo fijo en la pantalla del ordenador que Frank tenía sobre sus piernas.


G dice:
*Si no meten a la policía en esto, el no los tocara
XØ dice:
*También se lo dijiste a Lynz
G dice:
*Sí, claro, tengo que cuidar a mis hijos
XØ dice:
Y a ella
G dice:
Es la madre de mis hijos
XØ dice:
*Si, claro
G dice:
*¿Vamos a volver con lo mismo?
XØ dice:
*No eh dicho nada
G dice:
*¿Ah no?
XØ dice:
*¿Qué hago? No puedo evitar que me cargue esa mujer, no soporto saber que aun piensas en ella
G dice:
*Tú vives con Pedicone y yo no te eh dicho nada, es más apostaría que te lo has estado tirando y por eso no me respondías
XØ dice:
*No sabes lo que dices
G dice:
No claro, no se ¡ja! Como si no te conociera
XØ dice:
*Déjate de sarcasmos ¿quieres?
G dice:
*Te has tirado a todos, a todos los malditos bateristas, sonidistas, a todo el maldito equipo de la banda, por tu maldita culpa teníamos que estar botándolos
XØ dice:
*¡Eres un imbécil!
G dice:
*El único imbécil acá eres tú por haberlo metido a tu cama, acaso piensas que me eh olvidado de todo lo que paso en el Honda Civic Tour en el 2011? Hiciste el teatro de que lo odiabas mientras seguías tirándotelo
XØ dice:
*Eso no es cierto
G dice:
*¿Ah no? ¡Ya te olvidaste! Ese hijo de puta nos estaba robando, lo encontramos con las manos en la masa, es más fuiste tú el que llamaste a la policía y armaste tremendo alboroto colgando la noticia en la página web y claro, luego de que borraste sus fotos y tweets como novio despechado haciéndote el indignado, escribiéndote ODIO en la chaqueta y no sé qué idiotez dijiste en tu solo de 1 segundo en I´m not Okay, a la primera que te busco fuiste como la perra en celo que eres a verte con él y claro te habrá llorado luego de habértela metido y luego de que te endulzo no sé qué mierda te dijo, que me culpaste a mí, diciendo que yo le había puesto una trampa, que yo lo perturbaba todo el día al pobrecito de Pedicone, que no lo dejaba en paz, que todo había sido mi culpa
XØ dice:
*¡Lo amenazabas! siempre lo hacías, le dijiste que le contarías a su esposa que yo me acostaba con él
G dice:
*¿Y acaso eso no era cierto? ¿Ah? Haber dime pues si estoy mintiendo pequeña reina del drama, ¡Acaso no te lo tirabas! desde el primer momento en el que dijiste que no presentáramos cargos como si fueras alguien importante en grupo, desautorizándome, supe que este no era uno más de tus revolcones con uno más del staff de la banda, si no que te que te estabas enamorando de él
XØ dice:
No digas eso, me sentía mal por lo que había hecho, no podía conseguir trabajo ¡habían despedido su hermano también!
G dice:
*¿Ahora me vas a decir que lo volviste a meter a tu cama por pena? ¡Por favor!


Frank tomo una pausa, se sintió mal por lo que había dicho. Era cierto que le había hecho daño a Michael, él nunca pudo encontrar un trabajo como baterista en alguna banda que valga la pena, le paso lo mismo que a Matt Pessilier, le había caído la maldición del baterista, se había quedado haciendo pequeños trabajos toda su vida, alejado de la escena. Frank se había sentido muy mal todo ese tiempo que volvió a acercarse a él, empezaron a llamarse nuevamente y termino metiéndolo a su vida. Le dio trabajo en Skeleton Crew la empresa que había formado hacia años, le pagaba un buen sueldo y a veces lo invitaba a su cama, solo a veces, cuando Gerard no estaba cerca para saberlo, aunque igual… lo supo. James le había contado que se estaba volviendo a ver con Pedicone, hubo otra pelea, pero esta vez Pedicone se vengó de todas las ofensas que Gerard le había hecho. Llamó a Lindsey una noche y le conto todo, absolutamente todo lo que pasaba en los tour, le conto todo lo que Lindsey creía ya olvidado. Frank y Gerard nunca habían dejado de verse y Michael tenía pruebas, fotos, grabaciones.
Frank intento no pensar en eso y dejo el ordenador para mirar a Michael, besarlo, pero lo que vio fue algo que no le gusto. Su ojo destrozado poco a poco empezaba a volver a su forma original, las cicatrices de su rostro, de su cráneo, estaban desapareciendo. Su ojo reconstruido se tornaba en un verde amarillento.


G dice:
*¿Qué pasa reina del drama? Por qué no me contestas, ¿acaso se la estas chupando a Pedicone?


Michael empezó a parpadear ambos ojos, a abrir la mandíbula, su boca, a hacer sonar sus dientes. Se sentó en la cama. Frank seguía con la laptop en las piernas, Pedicone lo miraba, se acercó más a él y le sonrió mientras metía la mano debajo de la almohada una capucha negra polvorienta. Frank quería gritar, pero no podía, su voz se había cortado. Pedicone se puso la capucha y no le quitaba los ojos de encima, sin dejar de sonreírle. Sus dientes que siempre fueron blancos y bien cuidados, ahora poco a poco tornaban un color marrón y soltaban un olor nauseabundo, se estaban pudriendo.

- Respóndele – dijo Pedicone, hablando por primera vez - ¿Estás conmigo por pena?

Frank vio a Pedicone con la capucha y estuvo a punto de gritar pero no pudo, sus dedos comenzaron a temblar sobre el teclado junto a todo su cuerpo. Pedicone agarro la mano de este y la coloco sobre el teclado. Escribe, le ordeno. Frank tecleo despacio, podía sentir el olor a podrido de la boca de Pedicone que ahora era el encapuchado a pocos milímetros de su rostro.

XØ dice:
*No, yo…

- Escribe, díselo – le ordenaba Pedicone, sus ojos se estaban inyectando de sangre

XØ dice:
* Yo estoy con el por qué…

- Anda cuéntale, dile, dile la verdad a tu querido Gerard... ¡Solo la verdad!

Los ojos de Frank estallaron en llanto, comenzó a sudar, sus dedos estaban húmedos, Pedicone comenzaba a rechinar los dientes, provocando un sonido insoportable, su rostro se había deformado bajo la capucha, definitivamente ya no era el, ahora era el encapuchado.

- Díselo ¡Dile por que! – le gritó

XØ dice:
* Por qué el me lo hace mejor

El encapuchado soltó una risotada, Frank alejo la laptop de sus piernas y la pantalla oscureció y vio a Gerard detrás de ella. Estaba sucio, con 10 kilos menos, lucía asustado, con los ojos abiertos como plato mirando a todos lados. El encapuchado sonrió y en la imagen Gerard comenzaba a correr y gritar ¡Por favor ayúdenme!


Las sonrisas de sus hijas lo despertaron.
Ambas estaban sentadas sobre la cama, mirando la laptop y cuchicheaban sobre lo que veían. Frank que estaba empapado de sudor y tenía el cuerpo tembloroso después de la pesadilla que había tenido, disimuladamente se tocó la entrepierna. Estaba mojado, se había orinado encima. Sus hijas lo miraron con una gran sonrisa cómplice y empezaron a codearse la una a la otra.

- Estabas dormido y queríamos revisar el Facebook y… - dijo Cherry
- Papi, porque no nos dijiste que Gerard estaba vivo
- Y bien caliente por verte – dijo Cherry estallando en risa.

Frank se acercó con disimulo a la computadora y vio su correo abierto, Gerard le había respondido.